Antecedentes históricos

El actual País Leonés estuvo ya habitado desde el Paleolítico Superior. Hay constancia de rastros humanos de esta época en el norte de la provincia de León, concretamente en Laciana y Valdeón; y también y, especialmente, en la provincia de Salamanca, en Siega Verde, que es considerado como uno de los principales exponentes del arte paleolítico. Se trata de un yacimiento al aire libre donde se encuentran figuras de animales propios de éste período.
Del Paleolítico Inferior los encontramos en las proximidades de la ciudad de Salamanca. Dentro del Neolítico se encuentra el período denominado "Asturiense", por la aparición de picos tallados de cuarcita característicos de esta época, a ambos lados de la cordillera cantábrica; donde más tarde se asentaron los astures.
De la época megalítica (2500-1750 a.C.) han llegado hasta nuestros días bastantes de estas construcciones, sobre todo en la provincia de Zamora.





Los celtas

Los Celtas constituyen el primer grupo humano importante que puebla el territorio del actual País Leonés. Se extendieron desde el centro de Europa hacia el oeste, ocupando gran parte del continente. Estas invasiones comienzan hacia el año 700 a.C. y debieron de concluir hacia 500 a.C., aproximadamente.
El pueblo celta era eminentemente belicoso y amante de la naturaleza (solían reunirse en las proximidades de bosques y cursos de agua para celebrar sus ritos), indómito e individualista, amante de leyendas e historias imaginativas; grandes guerreros (hombres y mujeres) que gustaban de exagerar sus hazañas bélicas y, en cierto modo catastrofista, con acusada vinculación hacia lo matriarcal y muy afectos a sus vínculos de sangre, amistad y honor. En el País Leonés, los invasores celtas se mezclaron con los habitantes locales anteriores a ellos, quienes aceptaron y se integraron en su cultura y forma de vida muy rápidamente. Esta raíz céltica todavía permanece en muchos aspectos de la mentalidad popular actual.

Dentro de su organización social cabe destacar a los "keltes" o jefes militares y a los "druidas" o jefes religiosos, quienes en sus habituales viajes intercambiaban entre sí todo tipo de conocimientos. Se dedicaban fundamentalmente a la caza, la pesca, la agricultura, la ganadería (esencialmente caballar) y la artesanía; no haciendo distinción de profesiones por razón de sexo. Vivían en poblados denominados castros, de forma circular, en cuyos límites amontonaban cantos rodados a modo de defensa. Cada familia habitaba una casa (palloza) que disponía de un pequeño campo para sus labores agrícolas y ganaderas. En cada castro existían artesanos fundamentales para su economía tales como carpinteros, herreros, alfareros y tejedores. Los celtas creían en la resurrección y, tal vez, también, en la reencarnación, y sus dioses vivían en los bosques, montes o aguas.
Las tribus celtas que se asentaron en el territorio del actual País Leonés fueron las siguientes:

Los cántabros. Se establecieron en la parte nororiental de la actual provincia de León.  Su capital era Vadinia (la actual Riaño).
Los astures. Poblaron los márgenes del Astura (actual Esla) y el Sil hasta el Cea y Zamora por el este, el Sabor por el oeste y el Duero por el sur. Los astures se extendieron, posteriormente (sobre el siglo II d.C.) hacia el norte, ocupando lo que hoy es Asturias.  La capital de los astures fue la actual Astorga.
Los galaicos. Poblaron la parte más occidental de la actual provincia de León, adentrándose en la totalidad del actual territorio gallego, entre el Duero al sur y el Sabor al este. 
Los vettones. Poblaron las dos vertientes del sistema vetónico. Los romanos les confundieron en un principio con los lusitanos, que se situaban hacia el oeste y con quienes permanecían como aliados.
Su capital fue Helmántica (Salamanca), donde residió el princeps, o jefe de la tribu, incluso después de caer en manos de Roma. Son famosos sus monumentos llamados "verracos", en Toro, Salamanca, Villalcampo, Ciudad Rodrigo, Gallegos de Argañán, etc.
Los vacceos. Posiblemente los menos influenciados por la cultura celta. Se asentaban desde el Duero y Toro hacia la Tierra de Campos, ocupando la parte noreste de la actual provincia de Zamora. Su capital era Palantia (Palencia).






Luchas contra Roma

Para completar la conquista de la península hispánica, Roma debía tomar los territorios ocupados por las distintas tribus celtas del noroeste. Lúculo consigue hacerse con Intercatia, ciudad vaccea, mediante la diplomacia y se adhiere a esta alianza Helmántica, capital de los vettones. Sin embargo, algunos años después, 151 a.C., el pretor Galba provoca una matanza en Ocellum (la actual Zamora) lo que desencadena el levantamiento de la ciudad de Ocile (Fermoselle) y con él la figura del caudillo lusitano Viriato o Várate, quien primero con la guerra de guerrillas y, después en campo abierto, consigue vencer sucesivamente a ocho cónsules enviados por Roma (Vetilio, Plancio, Unimano, Nigidio, Lelio, Quincio, Serviliano y Cepión) mediante la unión de vettones y lusitanos.
Viriato fue asesinado por unos celtíberos embaucados por Roma, lo que supone la desunión de los celtas y la ocupación romana de sus territorios. Pero aún quedaban cántabros y astures. Los siguientes en caer fueron los cántabros; vencido su ejército, el caudillo cántabro Arreno es crucificado y los últimos vadinienses resistieron en Vérgida. Invaden posteriormente los romanos el territorio astur por el norte del Esla, la lucha es encarnizada pero también son vencidos, los últimos astures se refugian en Lancia. La toma de Lancia pone punto y final a la denominada "batalla del Esla" que duró más de veinte años y que puso a la totalidad del territorio leonés bajo el dominio de Roma. Para poder completar la conquista hasta el mismísimo emperador Augusto hubo de participar en estos hechos. No fue la conquista de Hispania lo que le costó 200 años a los ejércitos romanos, sino la conquista de los territorios vettones, astures y cántabros, es decir, el territorio del actual País Leonés. Como pueblo invasor, los romanos trajeron confusión moral y social, que el pueblo preleonés no parece fuese capaz de asimilar totalmente. La romanización no fue más que superficial y lo prueba el hecho de que el volumen de costumbres anteriores a ellos conservados hoy es importante. Sin embargo su influencia sí fue decisiva, por la asimilación del idioma y los modos de legislarse y gobernarse posteriormente.








Bárbaros y musulmanes

Las primeras invasiones de los pueblos bárbaros tienen lugar a partir de comienzos del siglo V. Éstos pueblos son:
Los suevos, de origen centroeuropeo, posiblemente de la actual Polonia. El actual País Leonés fue una zona vital para este pueblo y su asentamiento aquí duró algo más de siglo y medio.
Los alanos, de origen asiático.  Muy pocos de ellos permanecerían en nuestro territorio, se asentaron en la parte meridional de la península.
Los vándalos asdingos, de origen centroeuropeo, posiblemente del sur de la actual Polonia.  Obligados por los godos, abandonan su asentamiento habitual y recorren la mayor parte de la Europa occidental hasta asentarse al sur de la península hispánica.  Posteriormente invaden la práctica totalidad del actual territorio leonés haciendo retroceder tanto a suevos como a visigodos.  Finalmente fueron rechazados, incluso de la propia península y obligados a asentarse en el norte de África, fundando el Reino africano de los Vándalos.
Los godos o visigodos, de origen escandinavo. Organizaron cultivos en las quintas romanas y nos legaron su código de leyes, el “Código de Eurico”, que será base o libro legal del reino leonés medieval.  A ellos debemos también el primer monumento de gran categoría artística conservado en nuestro territorio, “San Pedro de la Nave”, en Zamora.

Los vitizianos se aliaron con los musulmanes, pensando que éstos, vencido su oponente don Rodrigo, les devolverían la corona. Pero no ocurrió de esta forma, pues los recién llegados se reparten el territorio. Al norte del Duero se sitúan los bereberes, procedentes del norte de África. Al sur, los árabes, egipcios y sirios, al mando de Muza que entra en Salamanca en 712. La resistencia fue prácticamente nula al ser la mayoría vitizianos, no habiendo matanzas ni destrucciones. Tan sólo Benavente y Valderas son tomadas al asalto. Sólo algunos godos y los astures organizaron la resistencia en las montañas cantábricas. Las secuelas de la guerra civil goda durarán aún muchos años. La oficialidad, sin embargo, será musulmana y lo seguirá siendo durante algún tiempo más.








El Reino de León

García I. Primer rey nominativo de León, de 910 a 914. Tras la muerte de Alfonso III "el magno" de Asturias el reino se dividió entre sus tres hijos; Fruela heredó Asturias, Ordoño Galicia y García, el primogénito, se reservó León. Gran guerrero, fortaleció definitivamente la frontera meridional del reino, llevó a su ejército hasta el territorio de Arnedo para delimitar la expansión navarra.
Ordoño II. Rey de León de 914 a 924. Traslada la sede del reino a León. En 922 los castellanos inician su primera rebelión separatista pero son sofocados.
Fruela II. Rey de León de 924 a 925. Logró coronarse rey desplazando a los hijos de su hermano Ordoño II. Desterró a Fruminio, obispo de León.
Alfonso Froilaz.
Rey de León en 925. Reinó sólo durante unos pocos meses.
Alfonso IV, llamado "el Monje". Rey de León de 925 a 931. Unificó todos los reinos que formaban parte de la Corona de León.
Ramiro II. Rey de León de 931 a 951. Continúo con la expansión de la Corona Leonesa creando nuevas circunscripciones repoblando con mozárabes, gallegos, toresanos, vascos, zamoranos, portugueses y aragoneses. Dos de las ciudades que repobló fueron Salamanca y Ciudad Rodrigo. Emprendió campañas contra Abderramán III al que vence en 939 en La Maya (Salamanca) y Simancas. Desarrolló el gran proyecto de repoblación del territorio del Tormes, dejando afianzada la organización administrativa de las tierras de Salamanca hasta el cordal montañoso de Béjar.
Ordoño III. Rey de León de 951 a 956. Sofocó una sublevación preparada por su hermano Sancho, su tío García de Pamplona y Fernán González y otra en Galicia aprovechando la oportunidad robustece la extrema frontera portuguesa hasta Lisboa (955).
Sancho I, llamado "el Craso". Rey de León de 956 a 958 y de 960 a 966. Su excesiva y ridícula figura junto a un carácter vano, orgulloso y belicoso hicieron de él un monarca impopular. Al no ser capaz de dominar a los castellanos, el ejército se conjura y lo expulsa de León. Consigué entronizarse de nuevo dos años más tarde. En 966 pacifica un alzamiento generalizado en las tierras de Galicia.
Ordoño IV, llamado "el Malo", "el Jorobado" o "el Intruso". Rey de León de 958 a 960. Desde su nacimiento fue la viva imagen de la mediocridad. Su inesperada proclamación como rey, desprovista de la necesaria legitimidad, fue un hecho impuesto por la voluntad de los magnates del reino, bajo el protagonismo del conde castellano Fernán González. Tras la reposición en el trono de Sancho I, se refugia primero en Asturias, luego en Burgos y por último en Córdoba, muriendo poco después.
Ramiro III. Rey de León de 966 a 984. En 981 un poderoso ejército leonés es vencido en Zamora por Almanzor quien saqueó a placer su alfoz. La pérdida de Zamora le desacredita en toda la Corona.
Bermudo II, llamado "el Gotoso". Rey de León de 984 a 999. La plaza de Zamora volvió a manos leonesas a cambio de la sumisión a Córdoba y del pago de un fuerte tributo anual. La ruptura de esta alianza motivó la intervención de Almanzor, lanzando sendas campañas contra León en los años 987 y 988, tomando Coimbra y saqueando la plaza de León y la región de Zamora. Nobles gallegos y leoneses aprovecharon el momento de para unirse al caudillo cordobés. Astorga caía en manos de Almanzor en 995 y Bermudo solicitó la paz. Pero Almanzor no reaccionó ante esta solicitud y con la ayuda de la nobleza galaico-portuguesa realizó una serie de campañas por tierras leonesas, llegando a Santiago de Compostela en 999.
Alfonso V, llamado "el Noble". Rey de León, de 999 a 1028. Sentó las bases del Derecho Leonés, apoyado en el godo-romano, pero distinto por sus añadidos célticos, con lo que ahondó las diferencias entre León y Castilla, afianzando las peculiaridades leonesas. En 1017 reunió a los nobles y magnates en Curia Plena, de donde saldrían los Fueros de León. Hizo frente a una nueva invasión de normandos y a las ansias expansionistas del Conde de Castilla Sancho García, finalizadas con su muerte. Apaciguado el Reino, intentó retomar las luchas contra los árabes, pero murió en el sitio de Viseu en julio de 1028.
Bermudo III. Rey de León de 1028 a 1037. Reinó hasta su mayoría bajo la regencia de su madrastra Urraca de Navarra. Su reinado fue el escenario de las luchas continuas con Sancho III el Mayor de Navarra.
Sancha I. Reina de León de 1037 a 1065. Hermana de Bermudo III, a la muerte de éste gobernó su reino junto a su marido, Fernando I.
Alfonso VI, llamado "el Bravo". Rey de León de 1065 a 1072 y de 1072 a 1109.

Puedes seguirnos en: Facebook Tuenti Twitter | RSS | Contacta con nosotros | Sitemap
© 2007-2011 www.paisleones-paislliones.com - web desarrollada por Xuan Sierra - Salamanca, País Leonés ¡CSS Válido! Acreditación de accesibilidad